29 de octubre de 2012

Consejos para apoyar el estudio desde casa



Ahora que nuestras alumnas y alumnos están enfrascados de lleno en la tarea de aprender, el departamento de Orientación del IES CHAVES NOGALES quiere dejar aquí unos consejos simples para que desde casa las familias puedan apoyar el estudio de sus hijos:



ANTE EL ESTUDIO EN GENERAL:




  • Introducid en la vida normal de casa las palabras y, sobre todo, las realidades de la CONSTANCIA, RENUNCIA, ESFUERZO… Si está acostumbrado a vivir con ellas, tienes un gran trecho andado. Sin FUERZA DE VOLUNTAD no hay técnica de estudio posible.
  • Para el estudio se necesita SILENCIO, NO SÓLO EXTERIOR SINO INTERIOR, hay que tranquilizar la mente. Los problemas familiares o personales ejercen una fuerte influencia sobre cualquier estudiante. Ayude a su hijo a resolver sus propios problemas y no lo haga partícipe de los problemas que no son suyos (problemas de pareja, etc…)
  • Pregunte a sus hijos por sus estudios, interésese por lo que hace, alabe sus progresos, revise sus cuadernos, participe en la vida del Instituto (APA, Consejo Escolar, entrevistas con el tutor y la Orientadora…) Y si su hijo saca malas notas, procure esos días quererlo más, al mismo tiempo que dialoga con él y su tutor para averiguar las causas y buscar soluciones.
  • Dialogue con su hijo e intente detectar sus problemas personales. A veces unas malas notas tienen ahí su origen, especialmente en un etapa como la adolescencia (un complejo de inferioridad, un primer amor, rechazo por parte de los compañeros, depresión, celos, angustia ante el futuro, preocupación por la imagen,…). Otras veces, los problemas pueden deberse a dificultades de comprensión, de aprendizaje, uso de técnicas de estudio inadecuadas… y a pesar del esfuerzo el alumno no obtiene el rendimiento esperado. La ayuda del tutor y del Dpto. de Orientación puede ser eficaz. Comunique alguna circunstancia así al tutor y/o al Dpto. de Orientación.
  • Ayude a su hijo a conocer sus posibilidades reales y recuerde que no se puede empezar muchas cosas a la vez. Proponed metas y esfuerzos adecuados: ni inalcanzables ni demasiado bajos.
  • Su hijo es único, diferente a su hermano y a su vecino…HAZ DE ÉL SU MISMO PUNTO DE REFERENCIA Y COMPARACIÓN y enséñale a él mismo a hacerlo.
  • Su hijo no tiene porqué ser el primero en todo. Lo es en su cariño, y esto basta. Ayúdelo a adquirir una visión realista de sí mismo. Y exíjale de acuerdo a sus posibilidades. Valore más su ilusión y su esfuerzo que el éxito obtenido.
  • Ofrézcale su colaboración pero NUNCA LE SUPLANTES EN SU TRABAJO. Esto mismo es necesario si va a “clases particulares”. Ayudarle en sus estudios no es realizarle los deberes, ni permanecer junto a él para que estudie…
  • LA ATENCIÓN EN CLASE ES LA PRIMERA Y MEJOR TÉCNICA DE ESTUDIO: Es necesario hablar con el tutor a lo largo del curso para seguirle en este aspecto.
  • Potenciar la LECTURA EN CASA es un método eficaz para mejorar la comprensión, la velocidad lectora y la memoria ortográfica de las palabras (variables muy relacionadas con el rendimiento académico); además de una fuente de placer. Es conveniente revisar y supervisar el lugar de la TV y de los videojuegos en el ocio de su hijo.
  • Nunca eche la culpa de las malas notas a los profesores delante de su hijo. Si lo cree así, dialogue con ellos, con el tutor,… Pero no dé a su hijo la coartada para no estudiar.
  • Controle la alimentación y las horas de sueño diarias. Si su hijo no duerme 8 horas diarias como mínimo, nunca será un buen estudiante. Si viene en ayunas y no come nada hasta mediodía, la fatiga le afectará mucho antes…
  • Vigile el tiempo libre de su hijo, sin atosigarlo ni encerrarlo en casas, pero sometiéndolo a unas normas de convivencia en el horas (horas de estudio, ayudar en las tareas,…)A veces, la causa del fracaso escolar de su hijo están fuera de casa, y también fuera del instituto. Los alumnos adolescentes requieren un control externo para progresivamente ir incorporando estas normas por ellos mismos.


PARA EL MOMENTO CONCRETO DE ESTUDIO:


1.- Procure que su hijo tenga un LUGAR ADECUADO, que favorezca la concentración y el silencio; es conveniente que sea siempre el mismo, exigiéndole orden en él, sin más trastos de los que necesita... Que tenga ordenados, y a mano, sus libros, bolígrafos, apuntes, cuadernos… No importa que lo comparta con otros hermanos. Si esto es imposible en casa, se puede optar por una biblioteca cercana.



2.- Obligue a su hijo a hacerse un HORARIO PERSONAL y FIJO y a que lo cumpla a “rajatabla” TODOS los días. Un ejemplo: todos los días de 5 a 8, con un descanso de 20 minutos aproximadamente; o de 7 a 9,30, … en función de las necesidades de cada uno y otras actividades. Unas 3 horas todos los días bien aprovechadas suelen ser suficientes.

3.- Este horario ha de ser diario, intentando evitar los atracones finales (que no suelen servir para mucho) y sin que se levante de la mesa una vez que empieza. Cada vez que interrumpe su trabajo y se descentra tiene que volver a empezar todo el proceso. Debe intentar evitar el teléfono, el timbre, la radio y otros distractores.

4.- Que comience cada sesión por PLANIFICAR el propio trabajo. Al principio, se le puede pedir incluso por escrito. Esta planificación debe estar hecha a CORTO PLAZO (¿Qué tengo que hacer para mañana (tanto de estudio-repaso como de “deberes” escritos)? Y  a LARGO PLAZO (el examen, la entrega del trabajo, las lecturas del trimestre,…).

Una vez que ha decidido lo que tiene que hacer conviene que escoja el orden de realización teniendo en cuenta: la dificultad de la materia, el tipo de ejercicios, la necesidad de algún breve descanso, la conveniencia de cambiar de materia. Se suele recomendar comenzar con los contenidos de dificultad media pero depende mucho del estilo de aprendizaje individual.

Se le puede proponer la secuencia siguiente para una sesión de estudio diaria:
-       Comenzar con los “ejercicios escritos” (“deberes”) para el día siguiente.
-     Estudiar y repasar los contenidos que se han dado en clase el mismo día. Para esto podemos pedirle que subraye, ponga notas al margen, que realice esquemas y resúmenes (mejor esto último que pasar apuntes a limpio) y que anote sus dudas, para intentar resolverlas lo antes posible.
-        Preparar las tareas a largo plazo con la suficiente antelación (trabajos, exámenes,…)

5.- Nunca deje a su hijo estudiar con la televisión encendida ni con la música a tope, ni tampoco tumbado en el sofá o cama.

6.- Desconfíe de que su hijo está estudiando de verdad cuando no levanta la cabeza del libro durante largos ratos, sin tomar apuntes ni notas, sin hacer resúmenes ni consultar el diccionario. Para un estudio activo se requiere como norma general:
6.1. Una lectura rápida de todo el texto para hacerse una idea global del mismo, anticipar dudas, relacionar con lo que ya se sabe,
6.2.- Una lectura más atenta y comprensiva, párrafo a párrafo, desentrañando las ideas principales de cada uno, así como las ideas  secundarias que desarrollan las primeras. Para ello puede ser útil SUBRAYAR con lápiz y distintos códigos (-----; ==== ; ……) cada una de estas ideas. También se pueden hacer anotaciones en los márgenes, que nos ayuden a estructurar y dividir el tema en sus distintas partes. Se debe usar el diccionario para consultar las palabras que no se entiendan y anotar las dudas para preguntarlas al profesor o a otros compañeros.
6.3.- Realizar resúmenes y/o esquemas, a partir del texto subrayado y analizado anteriormente, para facilitar su memorización y repasos.
6.4.- Revisar que se sabe lo que se ha estudiado: repitiendo en voz alta con las propias palabras, contestando a preguntas formuladas por el mismo o por otra persona, volviendo a escribir el esquema sin mirar el original y comparándolo al final para “rellenar” lo que no se recuerda, …
6.5.- Hay determinadas materias –como las matemáticas- en que el mejor estudio es intentar hacer los problemas y ejercicios de nuevo, sin mirar el original y después compararlo, analizando los errores y dudas.

7.- Obligue a su hijo a estudiar los sábados también 2 ó 3 horas. Si además dedica, entre sábados y domingos algún rato a la lectura, tanto mejor. Déjele también tiempo para el descanso y el deporte. A veces, pecamos por insistir a destiempo, y basta que lo veamos descansado para que le preguntemos si no tiene nada que hacer… En realidad, se trata de vivir con intensidad cada uno de los tiempos, tanto de trabajo como el de ocio. Si la organización y el aprovechamiento han sido buenos, hay tiempo para todo.

8.- Ayude a su hijo a hacer su elección vocacional: que se vaya planteando qué quiere hacer en el futuro e informándose poco a poco. Así se sentirá más  motivado. Es importante recalcar la importancia del Titulo de Graduado en E.S. tanto para continuar estudios de FP como de Bachillerato, así como su valor en el mercado de trabajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te agradecemos tu comentario.